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Farmacopea del Nilo

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Antes de desarrollarse como una ciencia autónoma e independiente de otras profesiones, la práctica farmacéutica ha transitado por un largo ciclo evolutivo que comenzó en los tiempos remotos ligada a la medicina, ambas consideradas como artes sagradas y sujetas al ocultismo de instituciones hieráticas.

Las grandes civilizaciones antiguas que se desarrollaron en la cuenca del Mediterráneo, la mesopotámica y egipcia principalmente, mantuvieron esta floración de ciencias conjuntas que más tarde pasaron a dividirse y obtener un cuerpo propio.

La medicina y farmacopea mesopotámica obtienen una gran trascendencia al ser representativa de una de las civilizaciones más esplendorosas que haya habitado la tierra (inventores y creadores de la escritura cuneiforme, jeroglífica y cursiva; de la rueda, el rodillo, la polea, el tornillo, la palanca, la cuña, el plano inclinado, las matemáticas, los pesos y medidas, la línea recta, por nombrar algunos). Por su parte, el conocimiento que se tiene del desarrollo de estas ciencias en el Antiguo Egipto, dado a los antecedentes antropológicos existentes, es más práctico que el mesopotámico, pues de estas últimas se sabe la existencia de numerosos remedios, pero no la certeza sobre las enfermedades que ellos trataban.

 

Las Visitas de Herodoto

En base a las impresiones que realiza el historiador Herodoto de Halicarnaso sobre su visita a la civilización egipcia en el siglo V a.C., comprendidas en su libro “Los nueve libros de la historia”, se infiere que lo misterioso de este pueblo ha sido una constante para todo quien ha tenido contacto con él a través de su historia.

Dentro de las variadas particularidades que describe Herodoto, nos interesan las referidas a la medicina y a las condiciones de enfermedad-curación que se desarrollaron en el imperio del Nilo.

Herodoto describe: “Tienen la medicina repartida en la forma siguiente: cada médico atiende a una enfermedad y no más. Todo está lleno de médicos: unos son médicos de los ojos, otros de la cabeza, otros de los dientes, de las vísceras del vientre, de las enfermedades ocultas”.

Es así como en el Antiguo Egipto existía como norma tener a los médicos aun jóvenes como médicos especializados en partes del organismo y, posteriormente, cuando iban aumentando sus conocimientos y práctica, se les concedía la autoridad y poderes de médico en Medicina General.

Otro aspecto que se desprende de la descripción de Herodoto es la separación de los elementos religioso, mágico y empírico de la medicina egipcia arcaica. Había, entonces, sacerdotes, magos y médicos, y el ciudadano podía recurrir a uno u otro, condición que aún se mantiene en el Egipto moderno.

La explicación más plausible de la división de la práctica médica tiene asiento en la naturaleza de la enfermedad. Los males que aquejaban al ciudadano egipcio tuvieron en un comienzo un origen desconocido, por lo que los médicos optaron por otorgar a la enfermedad un «origen de magia maléfica» y por consiguiente se impuso una terapia religiosa y mágica. Pero el transcurso de los años acarreó el consiguiente desarrollo de las ciencias y comenzaron a tratar enfermedades que sí sabían su origen -fracturas óseas, mordeduras de cocodrilo-de una forma científica. Nace, entonces, la medicina empírica.

Los Dos Caminos de Sanación

El paciente del Antiguo Egipto era muy religioso y sensible a la sugestión. El sacerdote inspiraba una suerte de paz en él que permitía conseguir el mejor estado anímico para comenzar la recuperación de su organismo. Hoy esta técnica de sanación se maneja bajo el nombre de psicoterapia.

Esta cara de la medicina sostenía que cada parte del cuerpo estaba regida por un dios, y como los dioses eran identificados con partes del universo y la tierra, el ser humano adquiría una condición de microcosmos.

El surgimiento de la medicina empírica conlleva el desarrollo de un médico cuya principal característica era ser un excelente observador: interrogaba, inspeccionaba, palpaba al paciente, observaba y olía las secreciones, la orina, las heces, la sangre y, cuando sus conocimientos lo permitían, recurría a pruebas funcionales. A esta función de diagnóstico le seguía el veredicto, en el que el médico expresaba la actitud que adoptaría frente a la enfermedad. Este veredicto era un tipo de pronóstico y contenía tres alternativas: una enfermedad que curaré, una enfermedad que combatiré y una enfermedad que no puede ser curada (acto en el que ingresaba a escena la medicina mágico-sacerdotal).

En ambos tipos de medicina, la pulcritud fue una condicionante de la existencia de sus curanderos, siempre aseados y bien presentados, como también lo fue la amplia gama de sustancias que utilizaban como fármacos para tratar los más diversos males.

Farmacopea del Nilo

Las materias médicas egipcias y su experiencia en las ciencias de curar son conocidas por el hombre moderno gracias a los papiros hieráticos. Los más valiosos de ellos son el papiro quirúrgico de Edwin Smith (data del 2980-2700 a.C.) y el papiro de Ebers que se remonta a más de 1500 años a.C.

Este último adquiere una importancia enorme en materia farmacológica. Es una compilación de las más diversas disciplinas médicas como medicina interna, oftalmología, dermatología, ortopedia, afecciones de la cabeza, contiene datos anatómicos, patológicos y fisiológicos con explicaciones de cada enfermedad y su terapia y medicación.

Y es que los medios terapéuticos de la medicina egipcia estaban centrados en los fármacos.

Este papiro contiene hasta mil recetas distintas basadas en las cerca de 400 materias primas que formaban parte de la farmacopea egipcia. Un grupo estaba formado por sustancias de origen animal: carne, leche, sangre, huevos, orina, excrementos y grasas de animales como león, hipopótamo, serpiente, cocodrilo y castor. Otro grupo se conformaba por substancias de origen vegetal, como árboles y plantas: olivo, palmera, cedro, higuera, ajo, cebolla, eneldo, cilantro, loto, ricino, adormidera, miel, cerveza, higos, semillas de lino, hinojo, mirra, aloes, azafrán, opio, lechuga, café y cacao; de los cuales utilizaban hojas, flores, raíces, frutos, resinas, aceites, madera, jugos, cenizas y humo. El tercer grupo lo formaban las substancias minerales: plomo, alabastro, antimonio, arenisca, sal, arcilla, entre otros.

La gama de remedios que utilizaba esta civilización trataba un amplio abanico de enfermedades, algunas abordadas científicamente y otras por medio de la mezcla de conjuros y substancias; se puede deducir que el éxito de esta última medicación está asociada al efecto benéfico de las palabras pronunciadas por el sacerdote al administrar la substancia unido a las cualidades curativas de ésta.

Este gran desarrollo y especificación de la medicina y farmacología que logró realizar el pueblo del Egipto Antiguo fue en base a una constante a través del tiempo: el estudio del por qué estaban enfermos y por qué se morían y cómo su medio cercano influía en la conservación de su salud. Ya 1500 años antes de la visita de Herodoto, Homero conoció Egipto como el «País de los médicos» y así lo relata en su escrito La Odisea: (IV, 227-232) “Ved, tan curativa era la especie artificialmente preparada que Polydammo, la esposa de Thoth, regaló a Elena, en Aigyptus, allí la fértil tierra produce varios jugos, en mezcla saludable y perjudicial, allí cada cual es médico y supera en experiencia a todos los hombres, pues la verdad son la estirpe de Paicon”.

Drogas y Embalsamiento

En el mundo egipcio, la utilización de drogas fue un elemento importante en la preparación del cuerpo humano para su estadía en la vida eterna. Herodoto realiza descripciones detalladas del efecto que ellas producían en los cuerpos ya sin vida terrenal.

“Ante todo, meten por las narices un hierro corvo y sacan el cerebro, parte sacándolo de este modo, parte por drogas que introducen. Después hacen un tajo con piedra afilada de Etiopía a lo largo de la quijada, sacan todos los intestinos, los limpian, lavan con vino de palma y después con aromas molidos. Luego llenan el vientre con mirra pura molida, canela y otros aromas, salvo incienso, y cosen de nuevo la abertura. Después de estos preparativos, embalsaman el cadáver cubriéndolo de nitro durante setenta días. Cuando han pasado los setenta, lavan el cadáver y fajan todo su cuerpo con vendas cortadas en tela fina de hilo y le untan con aquella goma de que se sirven por lo común los egipcios en vez de cola. Entonces lo reciben los parientes, mandan a hacer un ataúd de madera, lo guardan y lo depositan en una cámara funeraria en pie, contra la pared”.

Pero también se utilizaba otro método para aquellos con menos recursos.

“Llenan unos clisteres de aceite de cedro y con ellos llenan los intestinos del cadáver, sin extraerlos ni cortar el vientre, introduciendo el clister por el ano e impidiendo que vuelva a salir, y lo embalsaman por los días fijados. Al último sacan del vientre el aceite que habían introducido antes; el cual tiene tanta fuerza que arrastra consigo intestinos y entrañas ya disueltas, La carne la disuelve el nitro, y sólo resta del cadáver la piel y los huesos. Una vez hecho esto, entregan el cadáver sin cuidarse más”.

Algunos remedios utilizados por los protegidos del dios RA mencionados en el papiro de Ebers.

Científicos

– El aceite de castor era utilizado como purgante y administrado por vía oral.

– Cataplasmas de harina de dátiles, de trigo, de salvado, para tratar dolencias musculares.

– Ungüentos con grasas de león, hipopótamo, serpiente, cocodrilo, para sanar diversos dolores.

– El dolor de cabeza se combate de la siguiente forma: «Tómense partes iguales de bayas de culantro, de adormiera, de planta Sames, de enebro y miel. Mézclense los ingredientes y fórmese una pasta, untando con ella a la persona afligida. Se repondrá al instante».

– Remedio contra la indigestión: «Machacar un diente de cerdo y mezclarlo en la masa de unos pastelillos de dulce. Cómanse durante cuatro días».

– Contra la diarrea: «Tomar 1/8 de calabaza fresca, 1/8 de pan fresco, aceite, 1/4 de miel, 1/16 de cera, agua, cocinarlos y comerlos durante cuatro días».

– Los gusanos intestinales se combatían de la siguiente forma: «Tomar 5 partes de raíz de granado y 2,5 de agua, reposarlo al rocío y filtrarlo. Beberlo durante un día».

– Para la migraña se recetaba freír cráneo de siluro y untarlo en la cabeza.

– Para mejorar heridas en la piel, cuando haya caído la costra, aplicar sobre la herida una cataplasma de excremento de escriba mezclado con leches fresca.

Mágicos-sacerdotales

– Para sanar las cataratas: «Mezclar sesos de tortuga con miel, untar sobre los ojos y decir: Hay un grito en la tiniebla del cielo meridional / Hay un clamor en el cielo septentrional / La Sala de Columnas se hundió en las aguas / Los remedios del dios sol alzaron sus remos y las cabezas de su lado cayeron al agua / ¿Quién dirá lo que encontró? / Yo diré lo que he encontrado / He encontrado vuestras cabezas / He levantado vuestros cuellos / Yo pondré otra vez en su lugar lo que fue cortado / Yo diré otra vez en su lugar lo que fue cortado / Yo diré cómo alejar al dios de las fiebres y todas las artes que puedan evidenciarse malignas».

– Para aliviar las quemaduras: «Mezclar leche de una mujer que haya parido un varón, goma y pelo de carnero. Mientras se le administre al paciente, se dirá: Tu hijo de Horus se quemó en el desierto / ¿Hay algo de agua allá? / No hay nada de agua / Yo tengo agua en mi boca y un Nilo entre mis muslos. Yo vengo a extinguir el fuego». [/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

corticoides

Al final de cuentas… ¿cómo actúan los corticoides?

Los corticoides son fármacos con estructura química semejante a las hormonas producidas en la corteza de las glándulas supra renales, principalmente del glucocorticoide Cortisol.

Al menos 95% de la actividad glucocorticoide de las secreciones adrenocorticales resulta de la secreción de Cortisol.

Utilizados de forma amplia en enfermedades inflamatorias agudas y crónicas, enfermedades auto inmunes, glomerulonefritis aguda, alergias, cuadros de choque anafiláctico y como inmunosupresores, los corticoides son extremamente útiles en la práctica médica moderna y podemos decir que son mismo imprescindibles.  Al entender cómo actúa el Cortisol en el metabolismo, podemos entender cómo actúan los corticoides.

El ¨Tratado de Fisiología Médica de Guyton y Hall 12ª edición¨ en la sección Hormonas Adrenocorticales, describe las acciones del Cortisol en el metabolismo humano:

El cortisol impide el desarrollo de la inflamación por estabilizar los lisosomas y por otros efectos descriptos a seguir:

  •  El Cortisol induce la síntesis de una fosfoproteína denominada Lipocortina que inhibe la enzima Fospolipasa A2 que es precursora de Prostaglandinas y Leucotrienos.
  •  El Cortisol estabiliza las membranas de los lisosomas. Esa acción impide la rotura de las membranas de los lisosomas y por ende la liberación de las enzimas proteolíticas que provocan inflamación.
  •  El Cortisol reduce la permeabilidad de los capilares, probablemente como efecto secundario de la reducción de la liberación de enzimas proteolíticas. Eso impide la migración de plasma para los tejidos.
  •  El Cortisol reduce la migración de leucocitos para el área de la inflamación y la fagocitosis de las células lesionadas. Esos efectos resultan probablemente del hecho de que el Cortisol disminuye la formación de prostaglandinas y Leucotrienos que aumentan la vasodilatación, la permeabilidad capilar y la movilidad de leucocitos.
  •  El Cortisol suprime el sistema inmune reduciendo acentuadamente la reproducción de linfocitos. Los linfocitos T son específicamente suprimidos. Por su vez, la menor cantidad de células T y anticuerpos en el área inflamada reduce las reacciones tisulares que promoverían el proceso inflamatorio.
  •  El Cortisol atenúa la fiebre principalmente por reducir la liberación de interleucina 1 a partir de los leucocitos que es uno de los principales estimuladores del sistema de control hipotalámico de la temperatura corporal, la reducción de la temperatura por su vez reduce el grado de vasodilatación.
  •  El Cortisol bloquea la respuesta a reacciones alérgicas. La reacción básica de Antígeno-anticuerpo no es afectada por el Cortisol, sin embargo, como la respuesta inflamatoria es responsable por muchos de los efectos graves y muchas veces letales de las reacciones alérgicas, la administración de Cortisol puede rescatar la vida de pacientes en cuadros de choque anafiláctico.

Así, el Cortisol presenta efecto prácticamente global en la reducción de todos los aspectos del proceso inflamatorio. La acción del Cortisol resulta da estabilización de las membranas celulares especialmente los lisosomas y disminuye la formación de Prostaglandinas y Leucotrienos a partir del Ácido Araquidónico.

El Cortisol provoca la reducción del cuadro inflamatorio mismo después del establecimiento completo de la inflamación. La administración de Corticoides reduce en de poco tiempo que puede ser pocas horas los síntomas de un cuadro inflamatorio (Dolor, Calor, Rubor, Edema y Pérdida de función).

Además de eso, ocurre un aumento de la regeneración celular y tisular. Eso muy probablemente resulta de los mismos esencialmente indefinidos factores que permiten que el organismo resista a muchos otros tipos de stress físico cuándo grandes cantidades de cortisol son liberadas en el torrente sanguíneo.

Mecanismo de acción celular del Cortisol

El Cortisol como otras hormonas esteroidales ejerce inicialmente sus efectos por interactuar con receptores intracelulares en las células blanco.

Como el Cortisol es liposoluble, puede difundirse fácilmente por las membranas celulares. Una vez en el interior de las células, el Cortisol se une a su receptor proteico en el citoplasma, yendo para el núcleo y el complejo hormona-receptor interactúa entonces con secuencias regulatorias específicas del ADN llamadas de ¨elementos de respuesta a glucocorticoides¨, induciendo o reprimiendo la transcripción génica.

El Cortisol aumenta o disminuye la transcripción de muchos genes alterando la síntesis de RNAm que generan las proteínas que controlan los múltiples efectos fisiológicos.

Siendo así, la mayor parte de los efectos del cortisol no es inmediata y necesita de 45 a 60 minutos para que las proteínas sean sintetizadas y hasta algunas horas o días para que se desarrollen plenamente.

Evidencias recientes sugieren que el Cortisol y los glucocorticoides especialmente en altas concentraciones también pueden ejercer algunos efectos rápidos y no genómicos sobre el transporte de iones a través de la membrana celular contribuyendo para su rápido efecto terapéutico.

Independiente de los mecanismos de acción precisos y de otros aún no completamente entendidos, el Cortisol y los glucocorticoides tienen un papel muy importante en el combate a enfermedades como Artritis reumatoide, Lupus eritematoso, Fiebre reumática y Glomerulonefritis aguda. Todas esas enfermedades se caracterizan por una intensa inflamación local y fuertes efectos dañinos sobre el organismo principalmente por la propia inflamación y no por otros aspectos de la enfermedad.

Cuando el Cortisol u otros Glucocorticoides son administrados a pacientes con esas enfermedades, la inflamación casi invariablemente comienza a disminuir en 24 horas.

Aunque el Cortisol no corrija la condición patológica de base, la simple prevención de los efectos lesivos de la respuesta inflamatoria puede salvar la vida del paciente.

 

osteoporosis

Osteoporosis

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          La osteoporosis se define como la disminución de la DMO (Densidad mineral ósea) que resulta en fragilidad de los huesos. Si bien su incidencia es mayor en la población femenina, últimamente se han realizado estudios que afirman que en los próximos 15 años el incremento esperado de esta enfermedad en los hombres, podría aumentar en un 50%.

 

Según lo informa la agencia HealthDays news, los hombres mayores de 65 años podrían sufrir las consecuencias de  la osteoporosis, así lo afirmó en entrevista aparecida en Medline Plus, el  Dr. Amir Qaseem, médico adjunto de programas clínicos y calidad del departamento de atención del ACP. “La osteoporosis no es una enfermedad exclusiva de las mujeres. Esta enfermedad con frecuencia no se diagnostica ni se trata en los hombres. Tampoco se evalúan suficientes hombres mayores”.

La osteoporosis se presenta con mucha frecuencia en mujeres mayores de 50 años, aunque también la presentan los hombres después de los 65 años. Ello se debe a la disminución de hormonas que es propio de esas edades. Sin embargo, en los últimos tiempos, es más frecuente que antes verlo en personas más jóvenes, especialmente mujeres que realizan dietas desequilibradas, lo que produce carencias nutricionales que se reflejan en la pérdida de masa ósea. La osteoporosis se produce cuando el cuerpo reabsorbe minerales tales como el calcio y el fósforo provenientes de los huesos, y los utiliza en el organismo, por ende, al verse desprovistos de estos componentes, los huesos se ponen menos densos, mas débiles y por tanto, mas propensos a las fracturas.

Otros factores, además del hormonal y nutricional, que son menos frecuentes, pueden ser la convalecencia en cama, cáncer de hueso, el Síndrome de Cushing, altos niveles de corticoides debido al uso de medicamentos para enfermedades como el asma, artritis o enfermedades cutáneas, hipertiroidismo e hiperparatiroidismo.

Existen factores de riesgo que predisponen a unas personas más que otras a desarrollar osteoporosis. Estos son:

  • Ser mujer.
  • Tener más de 50 años.
  • Trastornos en la menstruación, como la amenorrea, o la menopausia temprana.
  • Exceso en el consumo de alcohol y/o tabaco.
  • Deficiencias nutricionales (especialmente de calcio).
  • Uso de medicamentos como esteroides y anticonvulsivos.

La enfermedad avanza en forma silenciosa, y solo se pueden tener síntomas claros cuando ya ésta se encuentra en un estado avanzado. Estos síntomas pueden ser dolor y sensibilidad ósea, especialmente en las articulaciones, fracturas producto de caídas en ocasiones leves, dolor en zonas de la espalda, lo que provoca malas posturas corporales, y pérdida gradual de estatura.

Para detectar esta enfermedad, se recomiendan los siguientes exámenes:

  • Densitometría mineral ósea (o radioabsorsiometría de doble energía, en inglés corresponde la sigla DEXA), que mide la densidad y cantidad de masa ósea.
  • Tomografía computarizada de la columna vertebral (TCC), mide la densidad ósea, pero es más costosa y menos accesible que la DEXA.
  • Radiografía de columna vertebral o de cadera: solo en casos muy graves, pues no son muy precisas para saber si una persona tiene osteoporosis o no.

 

Tratamientos farmacológicos

Los objetivos de un tratamiento para la osteoporosis se basan en la analgesia, el aumento de la densidad mineral ósea y la prevención de fracturas por concepto de caídas o golpes. El tratamiento de la osteoporosis debe mantenerse por largo tiempo que en mujeres con alto riesgo de fracturas puede sobrepasar los 5 años.

Medidas preventivas

Lo más efectivo para cualquier enfermedad es la prevención, lo que normalmente consiste en el desarrollo de hábitos de vida saludable. Para prevenir la osteoporosis, lo más importante es vigilar la dieta, que sea rica en calcio, vitamina D, proteínas y minerales, exponerse al sol principalmente a las primera horas de la mañana y especialmente en la primera etapa de la vida que es cuando se absorbe y se fija el calcio en los huesos. Además, evitar las toxinas como el alcohol y el tabaco, pues son hábitos que contribuyen a descalcificar los huesos. En el caso de las más jóvenes especialmente, no realizar dietas muy drásticas pues contribuye a la pérdida de calcio y minerales. Además, realizar ejercicio periódicamente ayuda mucho a fortalecer los huesos, los músculos y agilizar los movimientos, lo que es excelente para evitar las fracturas.

 Destacados

La osteoporosis se presenta con mucha frecuencia en mujeres mayores de 50 años, aunque también la presentan los hombres después de los 65 años. Ello se debe a la disminución de hormonas que es propio de esas edades. Sin embargo, en los últimos tiempos, es más frecuente que antes verlo en personas más jóvenes, especialmente mujeres que realizan dietas desequilibradas, lo que produce carencias nutricionales que se reflejan en la pérdida de masa ósea. La osteoporosis se produce cuando el cuerpo reabsorbe minerales tales como el calcio y el fósforo provenientes de los huesos, y los utiliza en el organismo, por ende, al verse desprovistos de estos componentes, los huesos se ponen menos densos, mas débiles y por tanto, mas propensos a las fracturas.

Para prevenir la osteoporosis, lo más importante es vigilar la dieta, que sea rica en calcio, vitamina D, proteínas y minerales, especialmente en la primera etapa de la vida que es cuando se asienta el calcio en los huesos. Además evitar as toxinas como el alcohol y el tabaco, pues son hábitos que contribuyen a descalcificar los huesos. En el caso de las más jóvenes especialmente, no realizar dietas muy drásticas pues contribuye a la pérdida de calcio y minerales. Además, realizar ejercicios periódicamente ayuda mucho a fortalecer los huesos, los músculos y agilizar los movimientos, lo que es excelente para evitar las fracturas.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

Galeno

Galeno: El padre de la farmacia moderna

Claudio de Pérgamo (Claudio Galeno)

Hace siglos la humanidad ha buscado medios para aliviar sus dolores y enfermedades. Prácticamente en todas las civilizaciones antiguas hay citaciones sobre el poder curativo de sustancias animales, vegetales y minerales.

La milenaria cultura china está repleta de medicinas extraídas de las más diversas fuentes. En las Américas, los Incas, Mayas, Aztecas y Mapuches ya dominaban técnicas de extraer medicamentos naturales. En el Oriente Medio, hierbas naturales y aromáticas eran usadas para diversos males.

Nosotros, occidentales del “nuevo mundo” sufrimos influencias de varias culturas, pero la medicina que hoy predomina con base en conocimiento técnico y científico tuvo origen en la época del Imperio Romano. En aquel tiempo los estudiantes de medicina empezaron a registrar en libros todo el conocimiento adquirido. El famoso libro “De materia médica”, del médico y farmacólogo griego Dioscórides, puso base para la farmacología moderna.

Pero en el año 129 d.C. nacía en Pérgamo (actual Bergama, Turquía), región entonces dominada por el Imperio Greco-Romano, el filósofo, astrólogo, farmacólogo y médico Claudio de Pérgamo. De una familia adinerada e importante cuyo patriarca era Aeulius Nicon. Llegó a ser llamado Claudio Galeno, pero después se supo que ese nombre le fue dado en la Edad Media, no correspondiendo a su nombre verdadero.

Galeno estudió varias ciencias hasta concentrar toda su atención a la medicina y farmacología.

Galeno de Pérgamo revolucionó todo el conocimiento médico científico de su época, ese médico Greco-Romano produjo cerca de quinientos libros y tratados médicos científicos.

Sus libros sobre medicina y anatomía estructuran pensamientos médicos desde la edad media hasta nos tiempos actuales. La palabra ¨Galénico¨ hasta hoy, hace referencia a medicamentos hechos con metodología prescrita en base científica.

Después de varios años de estudio, Galeno se estableció como doctor en Alejandría, Egipto que era el centro médico de su época. Allá hizo fama y fortuna. Alrededor del año 162 d.C., Galeno fue a vivir en Roma donde se convirtió en el médico personal del emperador Marcos Aurelius y después de su hijo Commodus. Galeno también era responsable de atender a una escuela de gladiadores y fue ahí donde pudo mejorar sus conocimientos en anatomía humana ya que los gladiadores llegaban a sus manos con graves heridas mutiladoras.

Fue responsable de la estructuración de la farmacia científica, la industria farmacéutica y de la medicina moderna. Galeno tuvo su propia farmacia y descubrió un centenar de medicamentos, los cuáles catalogó y registró detalladamente la manera de cómo eran hechos, y esa metodología fue siempre una característica marcadora de su trabajo.

Describió con precisión las cantidades, formas farmacológicas, dosis y posología de los principios activos que usaba. Ya en su época, él sabía que la diferencia entre un remedio y un veneno era la dosis que fuese utilizada.

Fue un científico que estuvo siempre adelante de su tiempo. Probó que muchas de las teorías vigentes en la época estaban equivocadas, como la de que ¨Las arterias conducían aire¨ cómo pensaban Erasístrato y Herófilo.  Demostró que era el cerebro el responsable en controlar la voz, descubrió las válvulas de corazón, descubrió también las funciones de los riñones y de la vejiga.

Aunque Galeno corrigió errores de concepto de sus contemporáneos, una de sus teorías de que “la sangre fluya de una lado a otro en las arterias”, también fue corregida, pero solamente más de mil años después en 1628, cuando el inglés Willian Harvey mostró que la sangre circula por un sistema unilateral y cerrado.

Sí Galeno viviese en los tiempos actuales, tal vez quedase impresionado por la modernidad, el avance, la precisión en la síntesis de nuevas moléculas en la industria farmacéutica y las varias formas de aplicación de los fármacos modernos, pero tal vez no,  porque él siempre desde su época,  buscó y persiguió conseguir  la excelencia y la perfección.